Ida y Vuelta
Sabernos tan distintos como se puede ser
al ser nosotros mismos,
sin nombre, ni color, ni sonido.
Decir que vivimos ésta noche
aunque sigamos transitando sólo en la memoria.
Organizar palabras,
pretender que residimos en ellas.
Éste conjuro silencioso
tan lejano a sentirse muerto
es un mar nacido de linternas mágicas.
Comprendemos las voces
pasando de unos a otros desde nuestra vida,
pero cuando pretendemos la lógica
sólo contamos con los dedos los números de lo incierto.
La paz es interminable.
Solo hay luz en las habitaciones del misterio.
Decir que vivimos en ellas,
que quien nos habita también es habitado.
Una magnolia se deshoja
en su pálido lenguaje. Así nos mentimos.
Alzar lámparas que iluminan viejas escenas.
Allí donde comenzó el silencio fuimos tan fértiles
como la esperanza,
contemplamos un momento la juventud de un árbol.
Sus frutos aun se disuelven sobre el amanecer
con un crepitar de infancia y niebla.
Así es el mundo ante nuestros ojos,
una exactitud sin nombre.
qué maravilla de música, lo echaba de menos!!!!!!
Escrito por Marta B.G. a las 18 de Septiembre 2009 a las 02:20 PM'Solo hay luz en las habitaciones del misterio.'
'Alzar lámparas que iluminan viejas escenas.'
'pero cuando pretendemos la lógica
sólo contamos con los dedos los números de lo incierto.'
Sólo por poner unos pocos versos afortunados, hay más. Una poesía muy racional utilizas últimamente, pero no es difícil de leer. Bueno, al menos eso me parece, ya sabes que somos un poco marcianos.
A ver si lo hablamos pronto cara a cara.
Escrito por Evan Ventoux a las 19 de Septiembre 2009 a las 01:23 PM" Nosotros recordamos, naturalmente, lo que nos interesa y porque nos interesa. "
Escrito por Rick a las 19 de Septiembre 2009 a las 06:10 PM A veces, las letras no se están quietas y dicen cosas distintas. Para evitarlo corren ente los sonidos para escuchar su eco.
Tal vez por eso busquen imágenes para identificarse.